Me niego a seguir diciendo “¡Es lo que hay!” - Joel Pinto RomeroY tengo perfectamente clara la situación por la que está pasando el país y el mundo, más aún si te cuento que llegué a España hace apenas cuatro años (en Diciembre del 2008, para ser más específico), justo en pleno centro de la debacle económica y con la necesidad de comenzar de nuevo mi vida profesional y personal.

Sin embargo: ¡NO! 


Me niego a seguir haciéndome eco del negativismo, de la falta de ilusión, de la frustración, de la desesperanza.

No sé si te pasa lo mismo, pero resultan ya bastante cansinas las conversaciones centradas en el porqué la economía está como está, porqué los negocios quiebran, porqué no hay trabajo, y tantas otras cosas.

Las razones para todo esto son obvias y no requieren mayor explicación. Sin embargo, no creo que el invertir nuestro tiempo en conversar de manera tan frecuente acerca de lo mismo, resulte productivo ni para ti, ni para mí.

 

No he visto aún a nadie levantarse del piso diciendo que no puede hacerlo.

 

Muy por el contrario, solamente las personas que mantienen una actitud positiva y proactiva en todo momento, son las que usualmente salen adelante.

Porque su positivismo les permite ver la oportunidad en la crisis, el sol después de la lluvia, la caminata después de la caída.

Ejemplos abundan en el mundo de países que han pasado por situaciones verdaderamente catastróficas (los Estados Unidos y el atentado de la Torres Gemelas en el año 2001, el tsunami de Japón en el año 2011 y, por si fuera poco, un posterior accidente nuclear, y un largo etcétera).

Sería fácil para las personas que han vivido situaciones críticas como estas, encontrar múltiples excusas para no salir adelante, pero la realidad en general es que no ha sido así.

 

El cambio necesariamente comienza por un cambio de actitud.

 

¿Cuéntame de qué nos sirve seguir buscando culpables de la crisis que nos atormenta?. ¿Nos ayuda a mejorar nuestra situación de vida?, ¿a conseguir un trabajo?, ¿a vivir más felices?

Pareciera que cuando decimos que el cambio comienza por un cambio de actitud, no nos lo creemos completamente, cuando es una realidad tan grande como la más grande de las realidades.

Recientemente escuché a alguien decir que el cambio comienza cuando tomas decisiones, y realmente no es así: El cambio comienza cuando tomas la decisión de cambiar eso que no está bien o que quieres mejorar,  y haces algo para lograrlo.

¿Cuántas personas te han dicho que van a dejar de fumar?¿Cuántas lo han hecho?

 

Para salir del hueco, hay que decidirse a hacerlo y luego comenzar a treparse por la pared.

 

Quiero compartir contigo este vídeo, a modo de reflexión.

¿Cuál es la diferencia entre él y tu? Seguramente a Tony le sobrarían las razones para quejarse, para desanimarse y tirar la toalla. Para quitarse la vida incluso, pero no lo hizo.

Persevero en su optimismo. Se mantuvo firme en todo momento, incluso en los más difíciles, y lo logró.

Si él pudo hacerlo estando tan físicamente disminuido, ¿qué te detiene a ti?, ¿qué nos detiene como sociedad?, ¿cómo país?

Todas las cosas cambian, cuando las ves desde el punto de vista positivo. ¿No te parece? Por favor, no sigamos atrapados por el “Es lo que hay” y “Con la que está cayendo”.

¡Tu te mereces mucho más!

 

 

Crédito fotografía Claudia en Unsplash

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